Cusco y la cocina peruana

Hola compañeros!

Después del grandioso espectáculo que me ofrecieron los ancestros del pueblo Inca en su santuario de Machu Picchu, me dirijo ya de regreso a Lima para cenar esta noche en  el restaurante Malabar, del colega Pedro Schiaffino, abordo de un pequeño avión cuatrimotor de la compañía Star Perú.

De la misma forma que Lima me pareció tan grande como horrorosa, os puedo asegurar que Cusco si que merece realmente la pena.

Pero vayamos por partes, esta ciudad colonial se encuentra enclavada en un hermoso valle de los Andes Peruanos, a unos 3500 metros sobre el nivel del mar, y esto significa que los que procedemos de lugares de escasa o nula altura con respecto al gran azul, digamos que nos vamos a encontrar con algunos “problemitas”. Aquí lo denominan soroche y nosotros lo conocemos como mal de altura, a unos les afecta más y a otros menos, para mi desgracia, yo soy de los primeros. Diversos son los síntomas que puedes padecer, yo creo que los tuve todos, y además de carallos verdes…Verdes, porque ese era el color de mi careto cuando me mire al espejo al llegar a mi hotel, joder! que malestar, náuseas, fatiga, dolor de cabeza, insomnio, no me apetecía ni tomar una cerveza, solo me bebía infusiones de coca, pero yo creo que moito non me facían, lo único que me arregló, fue descansar y que mi organismo se fuese adaptando a esa falta de oxígeno, pero ya os digo, tiene tela.

Al día siguiente ya me encontraba mucho mejor, y aunque la fatiga existía los otros síntomas habían desaparecido, lo que me animó a conocer la ciudad y tomar unos cacharrillos. Lógicamente lo más interesante es el casco antiguo, que puede tener cierta semejanza a La Laguna tinerfeña, intercalando construcciones precolombinas con otras realizadas por los “amables” conquistadores. Los barrios periféricos no merecen la atención al tratarse en su mayoría de casitas de adobe en el que las clases más pobres tienen que vivir y esconder sus vergüenzas.

Los peruanos creo que son muy amables, currantes y buenos anfitriones, aún después de como los trató Pizarro and company, y me hizo gracia descubrir que las mujeres campesinas siguen vistiendo  con sus grandes gorros negros y sus mantas multicolores como siempre había visto en la tele.

Pero ahora vamos a hablar de su gastronomía, que es lo que nos ha tratado hasta aquí.

Bueno lo primero que pienso es que, quien carallo soy yo para hablar de la cocina Inca, si no llevo aquí ni una semana, lo que si intentaré, como siempre, es contar con humildad mi percepción gastronómica de lo que veo, y aquí en Perú es la siguiente:

En este país todo lo que tiene que ver con la cocina, está de moda. Las gentes de este lugar no comen porque es un necesidad, sino que es un auténtico placer, se sienten súper orgullosos, y con razón, de sus platos.

Si en España gozamos de un regionalismo importantísimo, el de aquí no voy a decir que sea mejor, pero está a la altura.

Qué creo yo que es la cocina del Perú? Pues una mezcla asombrosa de aportaciones gastronómicas Incas,  españolas, orientales ( chinos y japoneses) conjugadas con el amor que le procesa todo un pueblo.

En cualquier local, pese a que su aspecto exterior no te motive, ( no es su fuerte) seguro, que podrás disfrutar de algún plato con el que quedarás encantado. Presumen de decenas de platos típicos, que por supuesto no he podido probar, pero os aseguro que casi todo lo que me he zampado, me ha parecido interesante.

Como ya os he contado hoy cenaré la cocina de Pedro, ya os seguiré contando.

Un abrazo,

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4 respuestas a Cusco y la cocina peruana

  1. Juanito dijo:

    Se me olvidaba, el anuncio de Norit chulísimo.

    Un abrazo.

  2. Juanito dijo:

    Las fotos cada vez mejor. El día que empieces a hacerlas en RAW y a procesarlas aunque sea un poquillo van a quedar de exposición. Yo como el de la petaca, acuérdate de las tomas para las panorámicas.

  3. Nano dijo:

    Buenas fotos Antonio, precioso Cuzco, menudo colorido y frescura, pienso en el corderito de la foto…al horno, porque las paisanas no valen un can, eso sí, compensan con los colores y disfraces.
    Así que te viste verde en el espejo, sabe dios el carbunco que te dieron. Para el mal de altura la infusión de hoja de coca no es la presentación más adecuada, ya sabes. En el peor de los casos puedes acudir a un chamán inca.
    Esperemos tu opinión de la cocina incaica, ¿tiene mucha pluma? ¿la hoja de coca tiene aplicación gastronómica? ¿se podría hacer o se hace algún licor o vino con esta hoja y si es así cuáles son sus efectos?
    Te veo bien, en forma y con ganas, eso es lo que cuenta.
    Cuidate mucho

  4. Pepin dijo:

    Buen provecho. Y a disfrutar yo seguiré tus informes de tu gran viaje gastronómico cuidate .

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